11 de julio de 2013

No me gusta recordar

 

No me gusta recordar porque me lleno de nostalgia y angustia metafísica. Supongo que esto me pasa porque escarbo entre cosas perdidas, entre cosas muertas.

12 de junio de 2013

Sentimientos encontrados

   

Hay una parte mía que todo lo quiere recordar, y otra, que todo lo quiere olvidar.

1 de junio de 2013

Deseo y memoria

 

¿Por qué recordar? ¿por qué desear? Y, ¿por qué querer llenar el pasado de contenido? No lo sé, quizá para adelantar un mejor futuro. Tal vez sería mejor prescindir del deseo y la memoria.

1 de mayo de 2013

Eternidad y trascendencia

 

Todo lo que conseguimos en la vida —sea mucho o poco— tarde o temprano desaparece. Sólo existimos temporalmente, por un brevísimo período. Mientras vivimos: sentimos, pensamos, tenemos recuerdos y conservamos varias pertenencias. Pero el tiempo borra todo; las cosas se olvidan, y lo que fuimos se desvanece hasta convertirse en un fino polvo que se dispersa como la sal, como la arena. ¿Qué queda? Nada. Son falsos los conceptos de eternidad y trascendencia. Todo, absolutamente todo, se evapora como un espejismo.

22 de abril de 2013

Obsesión


 

Hay quienes viven obsesionados por una enferma voluntad de recordarlo todo. 

2 de abril de 2013

Recordarlo todo



Sería insoportable recordarlo todo.

14 de marzo de 2013

Regresar al pasado

Es imposible regresar al pasado. Si se pudiera, resucitaríamos a todos los muertos y estaríamos todos vivos en un perpetuo presente. Recordar es lo único que podemos hacer para conectarnos con lo que fuimos. Recordar es recrear imágenes y experiencias pasadas, pensar en lo que pasó y volver a sentirlo, pero —claro— de otra manera.

4 de febrero de 2013

Memoria y creación



La memoria da lugar a rutinas y costumbres que pueden ser un estorbo para superar nuestros errores. La memoria nos ata al pasado, como en el cuento El elefante encadenado de Jorge Bucay, pero también, permite sacar conclusiones de nuestra experiencia y nos ayuda a planear el futuro. Gracias a ella, es posible imaginar y modificar la realidad desde una nueva perspectiva (la de la experiencia y la distancia). De esta forma, podemos entender el hecho de recordar como un acto creativo, de reconstrucción, recuperación y cambio, más que de copia o simple repetición.

11 de enero de 2013

¿De qué sirve pensar, sentir, recordar...?



La vida se vuelve insoportable si la tomamos muy en serio ¿De qué sirve pensar, sentir, recordar...? ¡Todo cansa mucho! Quizá sería mejor no esforzarse tanto, no darle demasiada importancia a las cosas. Creo que a veces deberíamos saber renunciar, liberarnos de exigencias, dejar de conocer y explicar. A fin de cuentas nada es tan importante, y nadie —bien a bien— es capaz de comprender la vida.

22 de noviembre de 2012

Me acuerdo...V



Me acuerdo de querer salir corriendo; de querer huir hasta de lo que más amaba.

Me acuerdo de lo que nunca fui.

Me acuerdo del color dorado de Italia en otoño.

Me acuerdo de haber sido feliz sin darme cuenta.

Me acuerdo de interminables momentos de monotonía.

Me acuerdo de soñarme volando a baja altura sobre un mercado de coloridas frutas.

Me acuerdo de que alguna vez alguien me llamó Tartarín de Tarascón.

Me acuerdo de un mar embravecido embistiendo unas rocas.

Me acuerdo que mojaba la cama mucho tiempo después de lo normal y que mi abuela quiso ponerme un sensor de humedad con una campana.

Me acuerdo de cosas que preferiría olvidar.

3 de noviembre de 2012

Noches de desvelo



Qué cansadas y qué largas son esas noches de desvelo y confusión sentimental en las que, en lugar de dormir, uno se pone a recordar y a imaginar que nos va a pasar lo peor aunque eso nunca llegue.

14 de octubre de 2012

Las cosas como (no) son



No siempre tenemos el valor —o el descaro— de contar las cosas tal y como fueron. Y esto, porque no existe una memoria objetiva, clara, imparcial. Toda memoria es inventada, una particular muestra de nuestra introspección llena de distorsiones y parcialidad. Tanta, que incluso no nos importa el daño que podamos hacer a los demás con nuestras revelaciones.

5 de agosto de 2012

Balance



Es mucho más lo que he olvidado que lo que logro recordar.

23 de julio de 2012

Cualquiera que haya perdido a un ser querido sabe que a partir de ese momento cambia totalmente nuestra manera de entender la vida. Y esto sucede porque cuando muere alguien que amamos, desaparece para siempre una parte importante de nosotros.

22 de junio de 2012

Frases robadas

 

Por la calle oigo a veces fragmentos de conversaciones. Son retazos de diálogos y frases que la gente deja en el aire; palabras sueltas de los demás que escucho por casualidad y que guardo en la memoria como algo muy especial que me hace pensar e imaginar historias. Aquí algunos ejemplos:

[¿En qué momento empezó a cargarnos la chingada? —La verdad, no lo sé, y tampoco me importa]
[¿Es tu prima? —Pues, más o menos]
[Créeme, no llego tarde por gusto]
[Este fenómeno maravilloso de la muerte, irrepetible, además…]
[Te faltó decirles que tienes un marido bien cabrón]
[Y si no quieres sufrir tanto, ¿por qué no te vas acostumbrando a tolerar todas esas cosas que no te gustan?]
[Yo no soy pesimista, lo que estoy es amargado]

 [Perdona que te lo diga hasta ahora, pero es que me acaba de caer el veinte]

[Nada he hecho de utilidad, ni pienso hacerlo] 

[Cada día desconfío más de la gente alivianada… ya no creo en ella; tampoco creo en la falsa gentileza mexicana… Muchos mexicanos estamos hartos de vivir en este país. Pero, ¿a dónde nos vamos?]
[La verdad, ya me cansé de ser siempre el mismo]
[Y por eso pienso así, porque hace mucho que no soy yo]

[No me acuerdo de mi padre; mi madre no volvió a verlo después de que la embarazó de mí]

[Todo es nada]

5 de junio de 2012

Experiencia y memoria


Nunca he sentido nostalgia por el pasado; añoro, eso sí, las emociones pasadas. No es el aspecto físico o material de los recuerdos lo que extraño, ni determinados momentos o situaciones, sino la sensación y experiencia que originalmente me causaron.

24 de mayo de 2012

La influencia de mi madre



A la influencia de mi madre debo, sin duda, mi disposición a la acción. Es algo que me aleja siempre del reposo y la contemplación.

19 de abril de 2012

Me acuerdo... IV



Me acuerdo que por dedicarme a la pintura perdí la oportunidad de tener un trabajo normal.

Me acuerdo de haber sentido vergüenza e incomprensión a la vez.

Me acuerdo —en una mezcla de pesadilla y fascinación— de una tormenta en la que estuve a punto de naufragar en un pequeño barco. Fue en las caribeñas aguas de la Bahía de Amatique.

Me acuerdo de haber tenido una disparatada esperanza.

Me acuerdo de haber sido un estudiante irregular, capaz de lo mejor y lo peor.

Me acuerdo de los insultos y regaños de mi maestra Valentina.

Me acuerdo del terremoto de 1957 en la Ciudad de México, cuando “El angelito” de la independencia se cayó.

Me acuerdo de vagar por una calle oscura, fantasmagórica.

Me acuerdo de haber oído correr unos ratones debajo de mi cama.

Me acuerdo que el amor por mi madre me llevó a rezar por ella.