24 de mayo de 2012

La influencia de mi madre



A la influencia de mi madre debo, sin duda, mi disposición a la acción. Es algo que me aleja siempre del reposo y la contemplación.

19 de abril de 2012

Me acuerdo... IV

 


Me acuerdo que por dedicarme a la pintura perdí la oportunidad de tener un trabajo normal.

Me acuerdo de haber sentido vergüenza e incomprensión a la vez.

Me acuerdo —en una mezcla de pesadilla y fascinación— de una tormenta en la que estuve a punto de naufragar en un pequeño barco. Fue en las caribeñas aguas de la Bahía de Amatique.

Me acuerdo de haber tenido una disparatada esperanza.

Me acuerdo de haber sido un estudiante irregular, capaz de lo mejor y lo peor.

Me acuerdo de los insultos y regaños de mi maestra Valentina.

Me acuerdo del terremoto de 1957 en la Ciudad de México, cuando “El angelito” de la independencia se cayó.


Me acuerdo de vagar por una calle oscura, fantasmagórica.

Me acuerdo de haber oído correr unos ratones debajo de mi cama.

Me acuerdo que el amor por mi madre me llevó a rezar por ella.

9 de abril de 2012

Olvido y liberación




Hay olvidos que son una auténtica liberación.

17 de marzo de 2012

Despistado


Siempre he sido un despistado, o quizá, no lo sé, un desmemoriado. Y si no, vean lo que escribí hace más de treinta años en un cuaderno de viaje:
          “Tomando un café en el aeropuerto mientras espero el avión a Managua, saludo a un hombre que no logro recordar de donde le conozco. Al poco rato, me doy cuenta que era el mesero que me estaba sirviendo.”
San Pedro Sula, Honduras, enero de 1979

13 de febrero de 2012

Huellas de identidad

 

Algunas cosas (imágenes, textos, música, ideas) son vestigios de lo que se ha ido; nos muestran lo que fuimos, lo que hicimos. Las conservamos para no olvidar y nos refugiamos en ellas porque nos ayudan a comprender, así como a reconstruír e interpretar nuestra experiencia. Gracias a ellas entendemos nuestro paso por el mundo, y por eso, cuidarlas y evitar que desaparezcan es importante para preservar nuestra identidad.

27 de enero de 2012

Memoria e imaginación





La imaginación suple muchas veces la falta de memoria.

15 de enero de 2012

Desmemoriado

 

Hasta qué punto puedo seguir llamándole memoria a esta débil y discretísima percepción de huellas, imágenes, nostalgias y sensaciones que yo tengo. Tengo una pésima memoria, y —aunque poseo cierto dominio del lenguaje, y con ello posibilidades de elaborar relatos— me cuesta demasiado registrar mi pasado. Soy, lo reconozco, un desmemoriado incapaz de repasar mis experiencias, y por lo tanto, de comprender mejor mi propia historia.

6 de enero de 2012

En blanco



Olvidar es quedar con nuestra memoria en blanco, y por eso —de lo olvidado— no sé que decir.

1 de diciembre de 2011

Palabra e imagen




De palabras e imágenes está hecha la frágil estructura sobre la que se asienta la memoria.

7 de noviembre de 2011

Frágiles y vulnerables

 

Se nos olvida muy fácil lo frágiles y vulnerables que somos.

11 de octubre de 2011

La textura del pasado

 

Toda percepción del pasado, ya sea imaginario o real, tiene la misma textura desvaneciente, nebulosa, intangible y sombría.

25 de septiembre de 2011

Si reviso mi pasado



Si reviso mi pasado me doy cuenta del desorden que ha sido mi vida, y de que he hecho demasiadas cosas sin ningún valor.

3 de septiembre de 2011

Recordar lo no vivido

 

Es imposible recordar lo no vivido, lo que nos cuentan los demás. Para recordar debemos de tener la experiencia directa, de primera mano; podemos conocer historias, la Historia misma, pero no, precisamente, recordarlas.

17 de agosto de 2011

El peligro del olvido



Siempre existe el peligro de sufrir el frío y doloroso soplo del olvido; nada queda a salvo en el frágil cajón de la memoria, y si ésta nos falla, quedamos, en definitiva, sin saber bien a bien quienes somos.