Siempre existe el peligro de sufrir el frío y doloroso soplo del olvido; nada queda a salvo en el frágil cajón de la memoria, y si ésta nos falla, quedamos, en definitiva, sin saber bien a bien quienes somos.
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Como diría Juan Rulfo: "Del olvido al no me acuerdo".
ResponderSuprimirBesos barbas
El olvido puede ser una puerta a la soledad...
ResponderSuprimirun abrazo
fus